Pero durante su investigación, Javier Moreno observó algo preocupante en muchas de estas fórmulas.
A menudo contienen ingredientes químicos agresivos que resecan la uña y la delicada piel de alrededor.
Y cuando esta barrera protectora se debilita, los hongos vuelven una y otra vez con mucha más facilidad.
En lugar de atacar la uña con ingredientes aún más agresivos, Moreno decidió abordar el problema de otra manera.
Se centró en recuperar el entorno de la uña con aceites vegetales muy nutritivos, conocidos por fortalecer e hidratar.
Esta idea acabó dando lugar a Orivelle.
Un aplicador sencillo diseñado para aplicar una mezcla de ingredientes botánicos directamente sobre la uña, ayudando a que se vea más limpia y sana con el tiempo.